domingo 6 de septiembre de 2009

El Saco de Roma


El saqueo de Roma perpetrado por las tropas imperiales de Carlos V el 6 de mayo de 1527 es un episodio trascendental en las guerras europeas del siglo XVI cuya consecuencia más evidente fue el fin del militarismo de los pontífices renacentistas. La brutalidad de ese ataque contra el Estado pontificio y el pillaje de los lugares santos romanos conmocionarion la cristiandad.

El saco de Roma se explica en el marco de las guerras que libraban Francia y España por la hegemonía continental y las enormes cargas pecuniarias que los estados debían soportar para financiarlas. En 1526, no obstante lo acordado con Carlos V en el tratado de Madrid, Francisco I de Francia organizó con Florencia, Venecia, Milán y los Estados Pontificios la Liga de Cognac contra el emperador. Paralelamente, los turcos presionaban a éste a las puertas de Viena, donde su hermano Fernando reclamaba su ayuda, y la alianza con Enrique VIII de Inglaterra parecía rota. A fin de neutralizar el peligro que se cernía sobre sus posesiones, Carlos V encargó al condestable Carlos de Borbón la formación de un ejército. No sin dificultades, dada la escasez de dinero para pagar las soldadas, Carlos de Borbón reunió a 45.000 soldados alemanes, italianos y españoles, a los que hábilmente motivó señalando al papa Clemente VII como responsable de los retrasos en las pagas.



El saqueo de Roma

Francisco Javier Amérigo y Aparici. S XIX.


Tras la caída de Milán en sus manos, el condestable español atravesó la península Itálica y atacó el flanco más débil de la Liga. El asalto a Roma fue brutal y Carlos de Borbón murió en el transcurso del mismo. Sin embargo, la Ciudad Eterna cayó y las tropas imperiales, sin impedimento alguno, violaron a mujeres y saquearon palacios e iglesias durante una semana para "cobrarse sus pagas atrasadas".


Clemente VII, que había logrado refugiarse en el castillo de Sant'Angelo, fue finalmente apresado y retenido durante siete meses. Pasado ese tiempo, quedó en libertad tras ceder algunas posesiones territoriales y abonar las soldadas atrasadas. Por entonces, la idea del equilibrio geoestratégico continental se había naturalizado como una necesidad del sistema político europeo y Francisco I contraatacó. Sus ejércitos conquistaron importantes ciudades del norte italiano y llegaron hasta las puertas de Nápoles, poniendo una vez más en jaque al imperio carolino. Sin embargo, en 1528 Carlos V recibió el apoyo de los banqueros italianos al tiempo que la poderosa escuadra del genovés Andrea Doria se pasaba a su bando cambiando el rumbo de la historia. Los franceses fueron vencidos y en julio de 1529 el papa Clemente VII y el emperador Carlos V firmaban el tratado de Barcelona.

De acuerdo con sus términos, el papa aceptó recibir y coronar al emperador en el Vaticano. Por su parte, Francisco I se vio obligado a firmar la Paz de Cambrai, según la cuál, él renunciaba a sus pretensiones sobre Flandes y los territorios italianos en disputa, y Carlos V, sobre Borgoña. El rey francés, asimismo, hubo de pagar una deuda que el emperador tenía contraída con Enrique VIII y el rescate por sus hijos, que estaban en poder de España.

Monarquía e Imperio: El Reinado de Carlos V. Colección Historia de España. El País.

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